Géneros de teorías
Las migraciones han sido analizadas desde la perspectiva de diferentes disciplinas académicas, existiendo el día de hoy un conjunto de teorías enormemente especializadas sobre exactamente las mismas. Tristemente, esta especialización no siempre y en todo momento ha ido en provecho del diálogo interdisciplinario y una visión más holístisca del proceso migratorio.3​ Particularmente, los enfoques económicos, con su aplicación de modelos con fuerza complejos y formalizados matemáticamente, han tendido a crear un campo de estudios prácticamente separado del resto de las otras disciplinas.4​

Pese a esta diversificación y especialización se pueden establecer algunos factores para reunir los diferentes enfoques en empleo. Una forma simple de clasificar estos enfoques es atendiendo al énfasis que se pone en diferentes aspectos de los fenómenos migratorios. De este modo, por poner un ejemplo, hay enfoques que acentúan los de esta forma llamados “factores de expulsión” (push factors en la terminología académica) que empujan a los migrantes a dejar sus respectivas zonas o bien países (guerras, contrariedades económicas, persecuciones religiosas, desastres medioambientales, etcétera). Por otro lado, están los enfoques que acentúan los “factores de atracción” (pull factors) que llaman a los migrantes hacia ciertas zonas o bien países (mejores sueldos, democracia, paz, acceso a la tierra y condiciones convenientes de vida por norma general).

Otra forma de reunir los diferentes enfoques, que acá se proseguirá, es prestando atención al nivel del análisis ofrecido. De este modo por poner un ejemplo, tenemos análisis que enfocan prioritariamente los aspectos agregados o bien estructurales (niveles comparativos de desarrollo, estándares de vida, condiciones demográficas, importantes cambios socioculturales, las tecnologías de la comunicación y el transporte, etcétera) y que por este motivo pueden ser llamadas explicaciones o bien enfoque “macro”. Estas fueron las primeras teorías sobre el fenómeno migratorio y su fuerza explicativa es notable a un nivel general. No obstante, la resolución de migrar ni implica a todos y cada uno de los que se ven perjudicados por exactamente los mismos factores macro ni se puede inferir de forma axiomática de determinadas disparidades estructurales. Por esta razón que otros enfoques han tratado de comprender la resolución misma de migrar a un nivel individual o bien del ambiente humano que de forma directa la repercusión. Estamos por este motivo en frente de enfoques que pueden ser llamados “micro” o bien orientados a comprender el motivo de la resolución particular de migrar. No obstante, a lo largo de las últimas décadas se ha venido poniendo mayor interés en el nivel intermedio, o bien intercesor entre las condiciones estructurales y las resoluciones individuales, que por este motivo podemos llamar perspectiva “meso”. Se trata de comprender esencialmente las redes sociales y las organizaciones y también instituciones específicas que permiten la migración. Las redes o bien cadenas migratorias han sido, especialmente, un foco de enorme interés en esta perspectiva meso.5​ Asimismo las organizaciones de carácter delincuente han sido estudiadas a este nivel.6​

Ahora se van a dar ejemplos de estos 3 géneros de enfoques, macro, micro y medio, tratando así de comprender los aportes que cada uno de ellos de ellos hace, a su forma, a la entendimiento de las migraciones.

Enfoques migratorios a nivel macro
Enfoque demográfico
El enfoque demográfico es propio de este nivel de análisis, poniendo el acento sobre las disparidades en lo que se refiere al desarrollo poblacional entre diferentes zonas y países. Esta es, indudablemente, la base de todo análisis serio de los fenómenos migratorios que alcanza una relevancia cuantitativa en tanto que nos da una visión general sobre la existencia de un potencial o bien de una demanda migratoria. Esto se relaciona, generalmente, con la fase en que distintas zonas del planeta se hallan en la de esta forma llamada “transición demográfica”, esto es, en los cambios en la relación entre la tasa de natalidad y de mortalidad que explican la enorme expansión demográfica de los últimos 2 siglos. En este sentido, las sociedades europeas han entrado en una fase pues transición demográfica, en que esta tiende aun a revertirse en el sentido de que la tasa de mortalidad supera a la de natalidad, produciendo por este motivo un decrecimiento poblacional. El contraste más palpable con esta situación la hallamos en el continente africano, donde el diferencial entre natalidad y mortalidad es, pese a las altas tasas de mortalidad, muy grande, dando origen a un excepcional incremento poblacional. De esta manera por servirnos de un ejemplo, entre dos mil diez y dos mil cincuenta la Comisión de Naciones Unidas para la Población predice una caída en la población en edad activa (quince a sesenta y cuatro años) europea de un veinte por ciento (de quinientos a trescientos noventa y ocho millones) al tiempo que la africana más que se duplicaría (de quinientos ochenta y uno a mil trescientos diez millones).7​ Estas diferencias tan evidentes le dan por sí una situación considerablemente más competitiva en su mercado de trabajo a la población en edad activa que se halla en Europa respecto de aquella que se halla en África. Esto debe, naturalmente, conjuntarse con la predisposición de recursos naturales y el nivel de desarrollo alcanzado para poder calibrar con mayor precisión el significado de las disparidades demográficas existentes.

Enfoque sociológico
Un enfoque sociológico a nivel macro es aquel que habitúa llamarse “paradigma de la modernización”, que asocia las migraciones con procesos de cambio socioculturales que predisponen a acrecentar la movilidad humana. Se pasaría de esta manera de una situación de mayor sedentariedad y fuerte adscripción al ambiente local, propia de una “sociedad tradicional”, a una situación de alta movilidad y adscripciones difusas a diferentes niveles, propia de una “sociedad moderna”. Estos cambios fortalecerían primero las migraciones internas y, particularmente, el proceso de urbanización, para entonces pasar a una fase de migraciones de más largo alcance incluyendo las internacionales.